lunes, 22 de abril de 2013

288.- ¿Es responsable el hombre de todo lo que hace?


288.- ¿Es responsable el hombre de todo lo que hace?

El hombre es responsable de todo lo que hace conscientemente y por propia voluntad. [1734-1737, 1745-1746]

No se puede hacer a nadie (plenamente) responsable de algo que ha hecho a la fuerza, por miedo, ignorancia, bajo la influencia de drogas o por la fuerza de malas costumbres. Cuanto más sabe un hombre del bien y más se entrena en la práctica del mismo, tanto más se aleja de la esclavitud del pecado (Rom 6,17; 1 Cor 7,22). Dios sueña con este tipo de personas libres, que pueden asumir la responsabilidad de sí mismos, de su entorno y de toda la tierra. Pero el amor misericordioso de Dios también pertenece a quienes no son libres; todos los días les brinda la posibilidad de dejarse liberar para ser libres. 

287.- ¿No consiste precisamente la «libertad» en poder decidirse también por el mal?


287.- ¿No consiste precisamente la «libertad» en poder decidirse también por el mal?

El mal sólo es aparentemente digno de interés y decidirse por el mal sólo hace libre en apariencia. El mal no da la felicidad, sino que nos priva del verdadero bien; nos ata a algo carente de valor y al final destruye toda nuestra libertad. [1730-1733, 1743-1744]

Esto lo vemos en la adicción. En ella un hombre vende su libertad a cambio de algo que le parece bueno. En realidad se convierte en esclavo. El hombre es perfectamente libre cuando dice siempre sí al bien; cuando ninguna adicción, ninguna costumbre, le impiden elegir y hacer lo que es justo y bueno. La decisión por el bien es siempre mi decisión orientada a Dios.

286.- ¿Qué es la libertad y para qué sirve?


286.- ¿Qué es la libertad y para qué sirve?

La libertad es el poder que Dios nos ha regalado para poder actuar por nosotros mismos; quien es libre ya no actúa determinado por otro. [1730-1733, 1743-1744]

Dios nos ha creado como seres libres y quiere nuestra libertad para que podamos optar de corazón por el bien, también por el supremo «bien», es decir, Dios. Cuanto más hacemos el bien tanto más libres nos volvemos. 

viernes, 12 de abril de 2013

285.- ¿Qué es la bienaventuranza eterna?


285.- ¿Qué es la bienaventuranza eterna?

La bienaventuranza eterna es contemplar a Dios y ser introducido en la bienaventuranza de Dios. [1720-1724, 1729]

En Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo hay vida, alegría y comunión sin fin. Ser introducido allí será una felicidad inconcebible e ilimitada para nosotros los hombres. Esta felicidad es puro don de la gracia de Dios, porque nosotros los hombres no podemos ni producirla por nosotros mismos ni captarla en su grandeza. Dios quiere que nosotros optemos por nuestra felicidad; libremente debemos elegir a Dios, amarle sobre todas las cosas, hacer el bien y evitar el mal con todas nuestras fuerzas. 

284.- ¿Por qué son tan importantes las bienaventuranzas?


284.- ¿Por qué son tan importantes las bienaventuranzas?

Quien anhela el reino de Dios tiene en cuenta la lista de prioridades de Jesús: las bienaventuranzas. [1716-1717, 1725-1726]

Comenzando por Abraham, Dios ha hecho promesas a su pueblo. Jesús las retoma, amplía su validez hasta el cielo y las convierte en su propio programa de vida: el Hijo de Dios se hace pobre para compartir nuestra pobreza, se alegra con los que están alegres y llora con los que lloran (Rom 12,15); no recurre a la violencia, sino que ofrece la otra mejilla (Mt 5,39); tiene misericordia, siembra la paz y con ello muestra el camino más seguro hacia el cielo.



Dios quiere que seamos felices. Pero ¿dónde está la fuente de esta esperanza? Está en la comunión con Dios, que vive en el fondo del alma de cada persona. Hermano Roger Schutz

El hombre que se abandona totalmente en manos de Dios no se convierte en una marioneta de Dios, en una persona aburrida y conformista; no pierde su libertad. Sólo el hombre que confía plenamente en Dios encuentra la verdadera libertad, la gran amplitud creadora de la libertad para el bien. El hombre que se dirige a Dios no se hace más pequeño, sino más grande, pues gracias a Dios y juntamente con él se hace grande, divino, llega a ser verdaderamente él mismo. Benedicto XVI, 08.12.2005

martes, 19 de marzo de 2013

283.- ¿Qué dicen las bienaventuranzas?


283.- ¿Qué dicen las bienaventuranzas?

Bienaventurados los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos,
porque ellos heredarán la tierra.

Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos quedarán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque serán ellos llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. (Mt 5,3-12) 


Canción de las Hermanas Misioneras Diocesanas, grabada en la obra "Soy la Iglesia que canta".

Las bienaventuranzas

Felices los de espíritu de pobre,
de ellos es el Reino de los Cielos.
Felices los que ahora están sufriendo,
van a recibir un profundo consuelo.
Felices los que con paciencia esperan,
de ellos será la tierra en herencia;
felices los hambrientos de justicia,
van a ser saciados y tendrán la vida.

Esta es tu Buena Nueva
Jesús manso é  corazón.
Este es el Evangelio
en el que quiero creer.
Enseñame a vivirlo
para darlo a conocer,
dame tu mirada nueva
hacé más honda mi fe.

Felices los que tienen compasión,
en Dios van a encontrar mucho perdón.
Felices los de corazón limpio,
en sus vidas ellos van a ver a Dios.
Felices todos los que buscan paz,
porque hijos de Dios los llamarán.
Felices los perseguidos por buenos,
para ellos es el Reino de los Cielos.

Felices cuando por Mi los persigan,
alégrense y muéstrense contentos,
ya saben que así sufren los profetas,
van a recibir el premio en el cielo.
Felices los que creen en el Señor
que cumple sus promesas con amor.
Cantemos con alegría y cariño
al Buen Padre que nos regaló a su Hijo.




Hermanas Misioneras Diocesanas

282.- ¿Conoce la Sagrada Escritura un camino para alcanzar la felicidad?


282.- ¿Conoce la Sagrada Escritura un camino para alcanzar la felicidad?

Somos felices confiando en las palabras de Jesús en las bienaventuranzas. [1716-1717]

El Evangelio es una promesa de felicidad para todas las personas que quieran recorrer los caminos de Dios. Especialmente en las bienaventuranzas (Mt 5,3-12) Jesús nos ha dicho concretamente que contaremos con una bendición infinita si seguimos su estilo de vida y buscamos la paz con un corazón limpio.